El Gatillo Olvidado

Desde el primer día que ingresamos a un dojo de Iaido, escuchamos constantemente una frase muy simple: “Usar menos la mano derecha”. En mi experiencia de diestro, el uso de mi mano derecha es abrumadoramente mayor que el de la izquierda y, claro, como empuño la espada con la mano derecha, mi mente olvida esa otra parte del cuerpo, la más importante.

Gran parte del trabajo que año tras año hacemos al entrenar iaido, es ser conscientes de usar la mano izquierda, usar los dedos, usar la palma, usar el codo. La mano izquierda es la que corta, los dedos de la mano izquierda son los que comienzan el movimiento de corte cuando es hecho a dos manos; el hombro y codo izquierdo son cruciales a la hora de hacer el Nukitsuke; cuando cortamos, todo el movimiento comienza en el pié izquierdo, y es la rodilla izquierda la que debe extenderse para tener una posición correcta (claro, siempre y cuando sea la pierna izquierda la que esté atrás), etc… La mano derecha sólo sigue, ella está ahí para apoyar, la mayoría de las veces para guiar; me me atrevería a decir que la mano derecha está siempre para secundar.

Suena fácil, pero pasan los años y simplemente seguimos usando la mano derecha. No sólo eso, usamos mucha fuerza! Queremos cortar de un tajo, como si fuésemos leñadores. Mi apreciado amigo y maestro virtual, Alê Pereira, me hizo recordar algo importante: usar la mano izquierda no significa poner más fuerza en ella. No se trata de compensar, se trata de USAR la mano izquierda.

¿Ya han reparado en el Iai de las mujeres? Suave, preciso, grandioso. Reparemos en nuestras colegas de entrenamiento; inclusive cuando aún son principiantes, sus movimientos son mucho más ágiles, suaves y contundentes, que muchos de los hombres más avanzados. Esto suele ser así porque, entre otras cosas, ellas no suelen usar fuerza y, al mismo tiempo, consiguen enfocar más en la mano izquierda; tal vez porque justamente no buscan imprimir tanta fuerza en el corte.

Uno de los momentos donde la mano izquierda debe trabajar mucho es durante el nukitsuke. Personalmente, este movimiento me cuesta mucho trabajo, no sólo porque olvido casi que por completo la mano izquierda, sino porque tensiono mucho la mano derecha, de forma que mato completamente el movimiento de inercia propio de la espada cuando esta se aproxima al punto de impacto en el cuerpo del enemigo. ¿Resultado? Corto con el brazo derecho en vez de cortar con la mano izquierda.

Hey! Un momento, ¿cortar con la con la mano izquierda durante el nukitsuke? Si! Aunque suene absurdo, el corte es hecho por la mano izquierda pese a que durante el nukitsuke la espada sólo es acida por la mano derecha. Algo similar sucede en Kyudo: cuando estamos en la extensión máxima del arco (kai), la mano izquierda asegura la empuñadura del arco mientras que la derecha asegura la cuerda y la cola de la flecha. Aunque lo más intuitivo es asumir que el disparo se hace al soltar la mano derecha liberando la flecha, la verdad es que el disparo es definido por la mano izquierda: la liberación de la flecha es un mero resultado de la mano izquierda.

Pues bien, hay otro punto similar entre el kyudo y el iaido. En kyudo, el exacto momento en el que la flecha es liberada se denomina hanare (離れ), que literalmente podemos traducir como “separar”. Esta “separación” es generalmente descrita como un evento explosivo, una chispa, un instante donde se libera toda la energía guardada. En iaido, el exacto momento en que la punta de la espada (kissaki) abandona el koiguchi (la boca de la saya), se denomina saya banare (鞘離れ). El primer kanji es el de “saya”, pero el segundo y el tercero son los mismos de hanare, expresando dicha separación entre kissaki y koiguchi. De hecho, esa es su definición en del manual de la ZNKR. Ahora, oralmente, esa separación es descrita como un instante que debe ser explosivo, moviendo la espada hacia el frente con toda la energía contenida (pero en ningún momento con fuerza). Al igual que el disparo en kyudo, donde la liberación de la flecha es una consecuencia de la mano izquierda, en iaido, el corte durante el nukitsuke es una consecuencia de la mano izquierda Sin la mano izquierda, ese saya banare no puede realizarse de forma explosiva: se puede sacar la espada, pero sin él, no se corta. ¿Recuerdan que nuestros instructores y sensei siempre nos corrigen pidiendo “más sayabiki”? Pues justamente es ese movimiento de llevar la saya para atrás con la mano izquierda el que permite la liberación de la espada y el saya banare.

Tuve la felicidad de percibir que no soy el único con problemas de mano izquierda en el nukitsuke, pues durante mi último keiko, uno de los sensei del dojo nos agrupó para trabajar exclusivamente ese movimiento. El ejercicio fue sencillo pero poderoso, ayudándonos a percibir cómo debe trabajar la mano izquierda. Nos pidió que hiciéramos mae, más despacio y sin fuerza, enfocando en la mano izquierda (claro, sin mirarla). Resulta que lo más común fue que la mayoría de personas paráramos de mover la mano izquierda justo antes de liberar la espada, moviéndola nuevamente una vez que la mano derecha hiciera algún artilugio para conseguir liberar la espada. Eso significa que estábamos cortando con la mano derecha. A seguir, nos pidió que volviéramos a realizar el mismo movimiento pero sin parar el movimiento de la mano izquierda. El resultado sencillamente asombroso: la mano derecha no necesita hacer ningún movimiento extra para sacar la espada pues ésta es liberada por la mano izquierda, la espada es liberada más rápido y, aunque estuviéramos haciendo el kata más despacio, el nukitsuke resultó más uniforme, directo y poderoso. Estábamos cortando con la mano izquierda!

Ahora, el movimiento de la mano izquierda durante el nukitsuke es uno de entre otras pequeñas acciones que deben trabajar juntas para poder cortar, como el movimiento de los dedos de la mano derecha para mover la espada, el ancla del pié de atrás para dar impulso, el movimiento de la cadera y la apertura del pecho. No es vano que se diga que mae contiene la esencia del iaido. Lo que quiero resaltar es sin el uso de la mano izquierda, difícilmente se puede cortar correctamente. Por este motivo, me gusta pensar en la mano izquierda como el gatillo, la chispa de ignición.

Usar la mano izquierda como gatillo me llevó a percibir otra serie de movimientos que parecen estar fuera de ritmo, cuestión que fue apuntada por mis demás colegas de entrenamiento como parte de su propia experiencia. Sobre estos reajustes escribiré luego, primero quiero pensar en ellos un poco más. Para finalizar, quiero recordar que esta es la forma como yo entiendo el proceso, en ningún momento quiero enseñar o corregir algo. Adicionalmente, quiero apuntar que debemos prestar más atención a lo que nos dicen nuestros y nuestras sensei, pero sobre todo, a lo que hacen. No todo puede ser escrito y, de la misma forma, no todo puede ser transmitido oralmente. Hay un nivel de comunicación y de enseñanza que sobrepasa estas dos formas, algo que sólo es posible de aprehender cuando se experimenta en nuestro propio cuerpo o en el cuerpo de otra persona. Antiguamente los instructores hablaban poco y pasaban las técnicas a sus estudiantes mostrando un par de veces para que estos repitieran posteriormente. Pienso que esa es una de las razones por las cuales tenemos tantas variaciones o linajes dentro de una misma escuela. Escuchemos, pensemos y miremos atentamente ya que es en esos detalles donde subyace el Iaido.

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